¿Qué son los niveles de reconocimiento?
Los niveles de reconocimiento son una idea sencilla: el prestigio de un miembro en una comunidad debe construirse con el reconocimiento de los demás miembros, nunca con el volumen de publicaciones y nunca comprándolo. En Nadi la regla está en su forma más simple: un «me gusta» en tu publicación o comentario es un punto, para ti, nunca para quien lo da, y publicar mucho o terminar lecciones no da nada. La clasificación pública tampoco viene activada por defecto: Nadi cuenta el reconocimiento y no le cuelga ninguna escalera.
¿Qué debería medir el estatus en una comunidad?
El estatus existe en todo grupo, lo diseñes o no: siempre hay alguien conocido por ser útil, alguien a quien se le pregunta, alguien a quien se escucha. La pregunta que responde una plataforma nunca es «¿debe haber estatus?», sino «¿qué mide?».
La única respuesta que no pudre el lugar: medir lo que un miembro dio a los demás, según el juicio de esos mismos demás. Eso es el reconocimiento. La regla que resume todo este tema en una línea: el prestigio solo se gana con el reconocimiento de los demás miembros, nunca con el volumen de publicaciones y nunca comprándolo.
Cómo fallan los sistemas de reputación
La mayoría de los sistemas de puntos e insignias no fallan por mala intención. Fallan porque premian lo equivocado. Hay cuatro fallos que se repiten en todas partes:
- La insignia que se compra. Cuando el prestigio se puede comprar, con dinero o con un nivel superior, a todo el mundo se le dice que aquí el prestigio está en venta, y deja de significar nada para quienes se ganaron el suyo.
- Puntos por volumen. Si cada publicación da un punto, gana quien más publica, no quien más ayuda, y el lugar se llena de palabras que dicen poco.
- Rachas de inicio de sesión. Contar los días que alguien aparece mide la costumbre, no la aportación: un miembro puede aparecer a diario y no darle nada a nadie.
- La carrera pública entre vecinos. Un tablero de clasificación permanente colgado sobre la cabeza de los miembros convierte al compañero en rival, y ayudar, en trepar.
¿De dónde sale un punto y quién no recibe nada?
En un sistema que mide el reconocimiento, un punto nace en un único sitio: otra persona encontró útil lo que escribiste y lo dijo. Un «me gusta» en tu publicación o comentario es un pequeño testimonio de un lector real, y los puntos son la suma de esos testimonios.
Quién no recibe nada importa igual. La persona que pulsa «me gusta» no gana nada por pulsarlo: un «me gusta» es un testimonio, no un trueque, y si diera algo, se convertiría en uno. Y publicar en sí no se premia, porque premiar un acto fabrica más de ese acto, y publicar más no es el objetivo de nadie.
Qué comprobar en cualquier plataforma
Antes de montar tu comunidad en una plataforma con puntos, niveles o clasificaciones, cuatro preguntas dejan el sistema al descubierto:
- ¿De dónde sale un punto? Si sale de la propia acción del miembro (publicó, inició sesión, completó algo), mide su actividad, no su utilidad.
- ¿Se puede comprar el prestigio? Con dinero, con una suscripción superior o por cualquier camino que no pase por los demás miembros.
- ¿El anfitrión participa en la carrera? Una plataforma que clasifica al propietario junto a sus miembros convierte al anfitrión en concursante en su propia casa.
- ¿Y puede el propietario desactivar del todo la clasificación pública? Hay salas que se estropean con cualquier carrera, y nadie las conoce mejor que su propietario.
Un ejemplo práctico: cómo lo hace Nadi
Nadi es una plataforma de comunidades, así que esta es la parte en la que describimos nuestro propio producto. Solo lo que hace hoy.
- Un «me gusta» en tu publicación o comentario es un punto, para ti. Quien pulsó «me gusta» no recibe nada.
- El volumen de publicaciones da cero, y terminar lecciones da cero. Las lecciones tienen su propia celebración (en los cursos cuyo propietario activa los certificados, un certificado de finalización con el nombre del miembro), no prestigio entre los miembros.
- Un comentario que fija el autor de la publicación vale 5 puntos para quien lo escribió, porque fijarlo es la forma en que quien preguntó da fe de que eso fue lo que le ayudó.
- La clasificación pública está desactivada salvo que el propietario la active. Activarla permite ordenar la lista de miembros por puntos de los últimos 7 o 30 días; no es un cuadro de honor colgado sobre el muro.
- Quienes dirigen la comunidad nunca se clasifican: el propietario y los administradores quedan fuera de todo recuento. El prestigio del propietario es la propia sala.
- Y lo que abre puertas en Nadi no son los puntos, sino la confianza: una regla que fija el propietario (un periodo de espera o una primera aportación) es lo que abre las categorías, los cursos y los archivos restringidos. No un número que cualquiera pueda escalar.
Los límites, con franqueza
Nadi antes colgaba una escalera de niveles de estos puntos, y la quitamos. Un número prendido en el pecho de un miembro convertía el reconocimiento en una puntuación, y una carrera entre vecinos agria el vecindario. El recuento honesto se quedó; la escalera se fue. Por eso esta página te habla de puntos que se ganan y no de rangos que se lucen.
El reconocimiento dentro de una plataforma no es una credencial. Los puntos miden lo que los miembros de este lugar vieron de tu aportación en él, y nada más: un experto callado puede estar en cero y aun así saber más que nadie en la sala, y quien acaba de llegar empieza de cero, sea cual sea su historial fuera de la puerta.
Y no decimos que el sistema no se pueda manipular: cualquier sistema que cuente personas se puede manipular. Lo que garantizamos es lo que el sistema se niega a pagar: el volumen no gana nada, el dinero no compra nada, y quien da «me gusta» no gana nada por darlo.